martes, 16 de octubre de 2007

Un rescate. 1

-¡Cuidado! -Grito el capitán Guan, cuando caía una lluvia de piedras arrojadas por el enemigo, en esta misión: un grupo de moscas. Los soldados se separaron y cada uno se cubrió bajo la protección de una hoja de césped.
Se escuchó un gemido y el mas próximo observó a uno de sus compañeros bajo una roca, acudió a socorrerlo esquivando los proyectiles que dejaban caer del cielo las moscas. Rápidamente, de su mochila militar sacó una camilla de bolsillo (consiste en un pedazo de hoja con una cuerda que se cuelga al cuello), colocó cuidadosamente a su compañero en la hoja de árbol, haciendo una especie de taco, luego se lo colgó al cuello. Otros dieron aviso al capitán y mandó a cuatro hormigas para cubrirlos. Dos por arriba, treparon las hojas de césped de modo que las moscas pasaban justo a su lado zumbando, corrían de hoja en hoja para derribar moscas al aire, los otros dos iban a su lado cuidándolo de que no le cayeran proyectiles. Uno de los que estaba arriba alcanzó derribar una mosca con su rifle, usando como balas pequeñas piedras. Ya casi llegaban a la barricada cuando una mosca se escapo de los vigías de arriba y venía volando al raz del suelo. Dispararon con todo, pero era muy ágil y no alcanzaron a darle, empujaron al rescatista con el hérido al suelo y solo uno sobrevivió, mientras el otro se fue entre las patas de la mosca.
-va a volver. -estaba tan ocupado viendo a la mosca que se daba la vuelta y venía otra vez, que no se dio cuenta que caía una roca del cielo. El estallido que causó la roca al chocar con el suelo lo salpico de granos de arena, el rescatista se arrastraba por el suelo, cubierto de tierra, hacia la barricada. La mosca venía a toda velocidad, y la hormiga apenas y la distinguía, en eso, los vigilantes de arriba acudieron a socorrerle deslizandose por las vainas de césped y llenando el cuerpo de la mosca de piedras con sus disparos.
Llegaron al fin a la barricada, ahí una enfermera le dio gotas Sedentarias al hérido para juntar el exoesqueleto que se había quebrado, los soldados iban a abandonar el búnker cuando llego el capitan con cinco soldados corriendo.
-Muy bien soldados. Ahora vengan conmigo, abandonaremos esta guerra, me han llegado noticias, debemos reunirnos con el Coronel en la Colonia.
Los soldados se miraron unos a los otros sonrientes, 3 semanas fuera de la Colonia habían sido un infierno, ya querían ver a sus esposas por lo menos por unos isntantes. Se despidieron del hérido y salieron disparando mientras corrian para alcanzar el vehiculo que los llevaría a la Colonia.

martes, 26 de junio de 2007

Bienvenidos al hormiguero!

Este día no es nada especial para un general en las filas de la milicia hormiga, por que es como un día cualquiera, se tiene aventuras, hormigas hermanas perdidas, se visitan extraños y salvajes lugares y vencemos todas las pruebas de supervivencia que la madre naturaleza nos ponga en frente. Esta especie de bitacora, contará los relatos de nuestras aventuras y algunas cosas mas que interesantes.
...fin de la entrada....dia_:_x_1